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La daga, de Sebastián Elesgaray

Cuando la guerra se desata todos están obligados a pelear: por la victoria de sus ideales, libertad, venganza o para no abandonarse a la muerte. Lo que se gana no es lo que se esperaba. Y todos pierden algo.

Título: La Daga

Autor: Sebastián Elesgaray

Editorial: Del Nuevo Extremo

Páginas: 464

Marzo 2019


Sinopsis:

“Los Suelos están al borde de la guerra civil entre la capital y los territorios. El reino peligra, y todos saben que la Reina de Medianoche no es más que un títere al servicio de los consejeros.

Isán, general y líder de los Hombres de Pie, sacrificará lo que más ama para salvar a su pueblo.

Angrod es un mercenario sin nada que perder. Tendrá que demostrarse que, a pesar de la muerte y la soledad, aún puede seguir con vida.

Kuru golpea contra una realidad que no pidió. Se pondrá a prueba a cada momento, sabiendo que de él dependen muchas vidas.

Sedna es tan solo una chica. Desterrada y discriminada, deberá encontrar su camino en un reino que no le da nada.

El Tigre es un monstruo, y como todo monstruo, solo conoce la indiferencia y el maltrato. Pelear y matar puede que sean su única salida.

Entre ellos, una historia, una posible leyenda. Una daga que puede equilibrar todo. Buscarla los llevará al vacío y les dará esperanzas ante la guerra inminente.

El final puede ser venganza, victoria, o muerte. Quizás, todo de una vez.”


La Daga posa en mi biblioteca junto a mis otros tesoros del género.

Para seguir con la idea inicial de este espacio voy a intentar resumir mi opinión en un audio lo más corto posible. Es mucho lo que tengo para decir y no sé si se me irá a entender, porque hablo rápido, modulo mal, y tengo acento entrerriano que se come las eRRes y aspira las eSes, así que… suerte.

En lo que dura una canción te cuento un montón (con versito y todo).

Volviendo a la opinión expresada en forma escrita, te cuento que hacía tiempo que no retomaba mi camino por las historias de “espada y brujería” o fantasía épica. Fue un excelente retorno con esta novela con caballeros de brillante armadura, villanos desalmados que cometen atrocidades solo porque se les da la gana, guerras, choques de espadas, criaturas monstruosas (de las buenas, aunque también alguna mala) y mercenarios llenos de sed de venganza y ambición. También encontré una bruja que hace pociones, una profecía y un objeto mágico. Princesas, no. No hay finas doncellas en apuros. Hay una reina que dicen que era buena y ahora está siendo manejada por sus consejeros crueles y ambiciosos. Pero si es o no una víctima, depende de a quién le preguntes.

Hay que decir que es complicado contar algo sobre la trama sin tirar spoilers. Tenemos varios protagonistas y distintos puntos de inicio. El autor da voz al narrador desde el entorno de cada uno de ellos y así vamos conociendo la historia a través de sus sentimientos y pensamientos.

Lo hermoso de esta novela reside en la diversidad de los protagonistas: sus orígenes tan distintos, su pasado, la forma de ser, el carácter, la motivación para seguir. La forma en que está narrada la historia nos mete de lleno en su mente, vemos y sentimos cada una de esas personalidades.

Sobre Angrod, Sedna, El Tigre y Kuru, no voy a contar más de lo que dice la sinopsis porque la gracia reside en ir conociéndolos a medida que se van presentando, a través de sus acciones y decisiones, las que los van guiando a encontrarse. Hay pequeños detalles, sutiles puntos en común que el lector va descubriendo y tratando de descifrar.

El tiempo en que se desarrolla esta trama empieza y termina con una guerra. Arranca cuando la Reina de Medianoche decide invadir Los Territorios, se sigue desarrollando con las sucesivas batallas y termina… cuando un ejército vence. Hay movilización de tropas, muertes y estrategias de ataque, demasiadas, quizás. Ahí es donde se enlentece un poco la historia. Hay una gran cantidad de comandantes y a cada uno se los describe detalladamente. Se les da voz a todos para ir conociendo sus personalidades, aunque, salvo un par, no tienen gran protagonismo en la historia. Esas reuniones se alargan mientras el general decide qué hacer y ahí el interés se diluye un poco. Se siente como que la historia no progresa, pero da tiempo a los protagonistas a avanzar en su viaje.

Para ser una novela de fantasía, no creo que esta historia tenga el típico “camino del héroe”. La cronología es muy corta, no da tiempo a grandes desarrollos, pero aun así podemos ver un crecimiento en los personajes, desde sus distintos lugares. Puede haber alguna excepción, es debatible. ¡Es que tiene tantos personajes, tantas historias entrelazadas, tantos matices, que se podría hablar de eso largo y tendido! Trata abiertamente temas como la violación, el aborto, la discriminación y varios más.

Una de las particularidades de este mundo creado por Sebastián, es que de repente han aparecido los jenízaros (mutantes). Son personas que han desarrollado partes de su cuerpo como las de los animales, o incluso, animales que han mutado a humanoides. Es un hecho muy extraño, es imposible de explicar y son muchas las personas o animales que se han convertido en jenízaros, así que la demás gente reacciona con miedo, asco e incluso violencia extrema. Eso da pie a cuestionamientos sobre nuestra sociedad, la forma en que reaccionamos, la tolerancia y muchas otras cuestiones que trascienden ese mundo ficticio.

En mi opinión, este libro no es una de esas novelas livianas para leer en ratos muertos (en la fila del banco o la sala de espera del médico). Desde el inicio, ¡qué inicio!, ya es muy fuerte. Y al tener tanta multiplicidad de personajes y escenarios, el lector tiene que estar atento a los detalles.

En resumen, esta novela cumple con lo que promete y es una excelente adición al género. Ojalá algún día pueda volver a leer otra historia ambientada en ese mundo creado por este joven autor argentino.


Sobre el autor

Sebastián Elesgaray y la típica foto robada de su Goodreads

Nació en 1985 en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Fascinado por la literatura desde su adolescencia, se convirtió en un ávido lector. Con ánimos de contar sus propias historias, comenzó a escribir desde muy joven. Estudió Comunicación Audiovisual en La Plata, donde vive actualmente. A la hora de escribir lo acompaña su gata Kima.

Si querés saber más sobre Sebastián y la creación de La Daga, podés encontrar la entrevista que le hice para Huellas de Tinta

Si le das una página para atrás, también vas a encontrar la reseña que publiqué en la edición de julio.

Prosperidad y larga vida.

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